El macho en atalaya, revoloteando en vuelos cortos hacia arriba y de vuelta a su percha. Al aletear se ve su hermosas remeras plateadas... En realidad blancas, pero tan blancas que destellan plata con la más tenue luz. Su ojo -más bien su periocular- también parece plateado al igual que su pico. Así que su nombre le va al dedillo.

Su hermosura y su vuelo plateado y luminoso permite entender por qué alguien querría nombrar así a su página web:
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